Eu sempre escrevi. Um rabisco aqui, outro ali. Por vezes, tentei levar a decisão de escrever mais a sério. Comprei caderninhos. Me encantei pelos moleskines ou, num passado mais distante,
Detente, invierno
“Que llegue la primavera”, me dice la encargada de mi edificio. Es junio y recién empiezan los meses de frío en Buenos Aires. Selva Almada escribe en una columna para
Mi habitación propia
Escribir un diario era parte integral de mi proceso terapéutico, aunque no quisiera hacerlo. Las primeras páginas fueron un calvario; me asustaba sacar a la luz mis emociones en la
A palavra e o poeta
Desde muito cedo, aprendi a amar a palavra. Percorria os dicionários como se fossem belos romances. Nos livros, antes da grande história, buscava uma boa mistura de frases bem construídas.



