Se escucha mucho la afirmación: “todo lo que hace una persona lo puede hacer la IA” o en su defecto, que los escritores dejaremos de ser necesarios por la misma razón. Yo sé que no es sí y si tú estás leyendo esto también seguramente lo pienses ¿Pero porqué?
La celebre Mariana Enríquez por allá en 2023, cuando la IA recién empezaba a ser algo, dijo que el problema con la inteligencia artificial es que justamente lo que no tiene, son problemas. Por supuesto que se le puede alimentar de problemas pero no lo habrá atravesado porque no puede sentirlos. Justamente, le falta todo lo que nos hace personas. Ahora, agregando a lo dicho por Enríquez, a mi me gusta pensar que más que faltarle problemas, le falta experiencias.
Platón afirmaba que la literatura es un arte mimético pues no hace otra cosa más que imitar el mundo en el que vivimos, sin embargo, el lenguaje siempre fue un limitante incapaz de calcar al pie de la letra lo que vivimos o sentimos y es en esas fallas del lenguaje que se crean estos mundos ficticios que tanto disfrutamos leer. Todo artista trabaja sobre sus vivencias, está en la libertad del escritor o pintor el cuanto este segundo mundo va a diferir del real.
Dicho esto ¿Cómo crea la IA? La inteligencia artificial toma la información disponible en internet, ya sean nuestras experiencias expuestas, libros, noticias, etc. Sin embargo, es muy distinto escribir sobre algo que le pasó a alguien a que te haya a pasado a ti (pues, como bien dijo Mariana, es incapaz de tenerlas por su cuenta). Por ejemplo, si le pidiéramos a la IA que escribiera un poemario basado en la dictadura venezolana, sus conocimientos sobre la dictadura serían extraídos por noticias -y hay que ver que clase de noticiero tome de ejemplo, pues podría conseguir alguno en pro y otro en contra- y la estructura poética de algún lingüista o poeta de renombre. ¿Podría la suma de ambos elementos resultar en un libro como el mío, Exilio? Yo no leí nada en las noticias, yo estuve ahí, nací en Maracaibo en el 2003 y me fui en plena crisis del 2016, a mi Venezuela y la dictadura me atraviesan como una espada. Mis cortes de versos están pensados para generar impaciencia y ansiedad, para dejarte a medias como la dictadura me dejó a mi, no es solo un corte de verso para generar ritmo y musicalidad. No hay nada más humano que el intentar que alguien siquiera se acerque a sentir lo mismo que uno, va más allá de la empatía o el saber de los hechos, es desgarrarse con otro, y, copiando noticias y estructuras de otros hay un mar de distancia del desgarre colectivo del que la literatura es el maestro.

Lucía Chávez nació en Maracaibo, Venezuela el 10 de abril del 2003. A los trece años, emigra con su madre hacia la ciudad de Buenos Aires, donde vivirá dos años para luego desarrollar su juventud en Santiago de Chile. A los diecinueve años, Lucía regresa a la Argentina, donde se encuentra actualmente estudiando la licenciatura en artes de la escritura en la Universidad Nacional de Artes.
